Dibujo, objeto, dibujo
Resumen
La epistemología de todo el arte se funda en el dibujo, pues es éste centro de todas sus estrategias, para ser visto, y decodificaciones, para ser mirado, sea la línea de performance, el espacio vacío en la danza, las texturas ópticas y matéricas del teatro, la voluptuosidad en la escultura o los trazos en una pintura. Ante la aceleración del mundo contemporáneo, cuya fuerza se mantiene idéntica incluso en su desaceleración, el dibujo toma de rehén al cuerpo, lo sienta, l hace esperar y, al estar inmóvil, detenido, deshace la ubicuidad de las mil pantallas y captura, en una sola escena, la narrativa hiperacelerada del tiempo, es decir, lo hace reversible. El dibujo es capaz de crear un espacio de vida alterno cuyos movimientos se leen en sus claroscuros, la continuidad de sus itinerarios, el caos de la trama, la obscenidad de sus formas y en el espacio blanco que desahoga y tensiona al conjunto. La forma de ser del dibujo tripartita, pues conjuga temporalidades: el pasado, dueño de cierta memoria --descubrimiento del hombre primitivo al desdoblar la forma de su bidimensión--; el presente, en la evocación y acción de las figuras, y el futuro o la animalidad, que en el presente sólo comprendemos por instinto, como presentimiento del que dibuja o la posibilidad.
Detalles del libro
  • Clasificación: RVA NC 144 D53
  • Editorial: Fondo Editorial Estado de México
  • Año: 2014
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