La cocina prehispánica y colonial
Buenrostro, Marco
Resumen
La cocina es algo tan cotidiano, que poco reflexionamos respecto de los procesos que han hecho posibles el guiso diario y el platillo de fiesta que con tanto placer nos comemos. Hay siglos de cultura detrás de ellos. La manera en que comen los diferentes grupos sociales está ligada a diversos aspectos culturales y también a medio ambiente. En México hay bosque, selva, desierto y costa; distintos tipos de suelos: calizos, volcánicos y de aluvión, y altitudes que van desde el nivel del mar, hasta cerca de los 3,000 metros. De esta combinación se derivan los ingredientes de que se dispone para dar cuerpo a las distintas cocinas, y las técnicas para conservar y preparar alimentos. Hay también en nuestro territorio una gran diversidad de culturas con antecedentes históricos propios, una forma de entender la vida y una tradición tecnológica. Otros aspectos que influyen en las maneras de relacionarse con la comida son el estrato social al que se pertenece y las costumbres familiares específicas. Implican, en conjunto, un importante desarrollo cultural. En las distintas etapas de su historia, México ha recibido múltiples influencias. Hubo primero un intenso intercambio entre los grupos prehispánicos. A partir del siglo XVI llegó la cocina española, muy vinculada con la árabe; un poco más tarde, la Nao de China trajo otros productos y técnicas culinarias; en las costas del Golfo hay manifestaciones de la cocina caribeña y africana; a partir del siglo XVIII, se acentuó el influjo francés e italiano. Actualmente, en las ciudades más pobladas del país están representadas las cocinas de casi todo el mundo. Dentro de este amplio panorama, la base de la cocina mexicana ha sido y es el origen prehispánico; para descubrirla, es necesario referirnos a esta cuna.
Detalles del libro
  • Clasificación: TX 645 B84
  • Editorial: CONACULTA
  • Año: 2001
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