Cirugía..., sudor y lágrimas
Ruiz Speare, José Octavio
Resumen
El lector tiene en sus manos una pequeña obra con una rara y única perspectiva sobre la cirugía, la del humor. La caricatura, una representación de la imagen mental conjurada por el residente quirúrgico en entrenamiento en reacción a un comentario, mandato o crítica que más o menos de manera explosiva recibió de un superior en algún momento. La transformación jocosa es un mecanismo de supervivencia, no como negación o antítesis del consejo, sino como introyección azucarada del mismo. ¿Por qué sudor? ¿Por qué lágrimas? ¿Es que es parte de la cirugía este ambiente aparentemente hostil y totalitario? No, no es hostil ni es totalitario, pero sí es extremadamente tenso y disciplinario. Lo que confronta el cirujano en su vida diaria a intervenir dentro de un cuerpo enfermo genera tensión, la cual el residente tiene que aprender a controlar para poder realizar sus tareas en forma efectiva. La situación requiere aún mayor temple y control cuando la condición física del paciente es muy grave, bien sea por infección, hemorragia o pérdida de funciones vitales, como ocurre con frecuencia en las peritonitis, las gangrenas, la cirugía complicada de corazón y pulmón, los traumatismos graves, los pacientes con fallo cardiaco, hepático o renal, etc. El temple y el control se enseñan y se aprenden. El maestro simultáneamente enseña conocimientos y técnicas para controlar las situaciones difíciles, ilustra con su ejemplo la armoniosa interacción que debe existir con el personal de sala de operaciones y en especial el personal de anestesia, y le demuestra al discípulo cómo controlar sus propios miedos y tensiones para llevar a cabo su tarea efectivamente. El contacto con el maestro es esencial en el quirófano, en la anestesia y en la habitación del paciente después de la cirugía. El lazo entre maestro y discípulo es semejante al del padre con el hijo, donde el padre enseña con su ejemplo y sus palabras, conocimientos, destrezas, actitudes y valores para que en el futuro su hijo sea independiente. Igual en cirugía. Además de las destrezas, habilidades y conocimientos teóricos modernos, el maestro deberá enseñar la autocrítica para que el joven cirujano aprenda a valorar su obra en forma independiente; la autodisciplina física, mental y profesional para las extraordinarias demandas que requiere la cirugía prolongada y difícil, incluyendo la cirugía nocturna, y la autoenseñanza para que el joven cirujano se convierta en su propio maestro.
Detalles del libro
  • Clasificación: RD 31.3 R78 2015
  • Editorial: Alfil
  • Año: 2015
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